Sector 2.2: Contraseñas, el peligro de usar siempre la misma

Temporada
1
- Episodio
6

Carlos Aldea parte de una prueba: contar las aplicaciones en las que tenemos cuenta. Lo normal es superar las cincuenta, a menudo con la misma llave para todas las puertas. Y eso, explica, es aún más peligroso que usar «123456», que sigue en lo alto de las contraseñas más repetidas en España. Si una web cualquiera sufre una filtración, los ciberdelincuentes prueban esos datos de forma automática en el banco, el correo o las tiendas en línea.

Su receta: longitud antes que complejidad. Una frase de contraseña de cuatro o cinco palabras sin relación, con separadores, es larga, fácil de recordar y difícil de romper. Nada de fechas, nombres de hijos o mascotas, matrículas ni secuencias de teclado. Para no depender de la memoria, un gestor de contraseñas; además, activar el doble factor de autenticación, al menos en el correo, el banco y las redes sociales, y aceptar las llaves de acceso cuando una web las ofrezca.

También explica cómo comprobar si nuestros datos se han filtrado, con servicios como Have I Been Pwned, y qué hacer si ocurre: cambiar esa contraseña y todas las iguales, activar el doble factor y cerrar las cuentas que ya no se usan. Ante cualquier duda, el 017 de INCIBE es la línea gratuita de ayuda en ciberseguridad. Y deja tres deberes: comprobar el correo, protegerlo con una frase larga y doble factor, y empezar a usar un gestor.